Entradas etiquetadas como ‘me duele España’

Ni emigrados ni exiliados: indignados e insumisos

“La madre del emigrante”, monumento situado en Gijón (Mapio).-

En un texto publicado hace unos días, Alberto Arce se plantea si los miembros de la emigración española provocada por una crisis económica que se ha hecho permanente en nuestro país podríamos no ser “emigrantes”, sino “exiliados”. Es una pregunta importante para los cientos de miles que nos hemos tenido que ir porque, aún varios años después, arrastramos un sentimiento de extrañeza, e incluso de culpa o sorpresa, como si realmente alguien nos hubieran echado de golpe o si realmente hubiéramos hecho algo mal que hubiera merecido este castigo. Aclarar exactamente qué nos ha pasado, darle sentido a una experiencia que ha resultado profundamente traumática para todos nosotros, nos ayudará a entender mejor qué ha sucedido (y sucede) en España, quiénes somos y qué papel podemos jugar todavía en el destino de nuestro país. Esta claridad también puede ayudar a quienes siguen en España a entender mejor qué sucede y por qué sus hermanos, hijos, amigos o parejas terminan desvaneciéndose de un día para otro.

Sigue leyendo

Share Button

España desde afuera: ¿no hay más allá?

Rajoy comparece ante la prensa a distancia (EFE).

Rajoy comparece ante la prensa a distancia (EFE).

Es una pena que el nacionalismo español sea alérgico a los españoles. Cuando uno escucha hablar a nacionalistas, puede pasar un buen rato escuchando gestas y cuentos sobre lo que reyes y emperadores hicieron por su propio interés en nombre su pueblo, pero ni una palabra sobre cómo son en realidad los españoles o qué gesta colectiva acometieron por su propio mérito, y no dirigidos por una nobleza que, a cambio de expoliarles, les llamaba “gallardos, bravos e indomables”. Los mitos franquistas tampoco hicieron mucho por mejorar la imagen de la historia española para un pueblo que, pese a su diversidad, ya tenía claro que ni militares ni sacerdotes velaban por sus intereses. Hoy, 40 años después de los otros 40 de dictadura, también sabemos que los políticos tampoco lo han hecho. Tampoco es que la corrupción nos pillara nunca por sorpresa.

Y es una pena porque las leyendas nacionalistas y el desarrollo de una identidad en sana relación con su historia (algo que no hemos logrado ni por asomo) suelen traer simbolismos, relatos y anécdotas que nos permiten entendernos mejor y, a veces, incluso tomar ejemplo de lo que fuimos para entender mejor el presente. Tomemos por ejemplo el rara vez mencionado lema que ostentamos en el emblema nacional: “Plus ultra”, entre otras cosas, homenaje al descubrimiento de América.

Sigue leyendo

Share Button