Archivo de ‘Análisis’

Ni emigrados ni exiliados: indignados e insumisos

“La madre del emigrante”, monumento situado en Gijón (Mapio).-

En un texto publicado hace unos días, Alberto Arce se plantea si los miembros de la emigración española provocada por una crisis económica que se ha hecho permanente en nuestro país podríamos no ser “emigrantes”, sino “exiliados”. Es una pregunta importante para los cientos de miles que nos hemos tenido que ir porque, aún varios años después, arrastramos un sentimiento de extrañeza, e incluso de culpa o sorpresa, como si realmente alguien nos hubieran echado de golpe o si realmente hubiéramos hecho algo mal que hubiera merecido este castigo. Aclarar exactamente qué nos ha pasado, darle sentido a una experiencia que ha resultado profundamente traumática para todos nosotros, nos ayudará a entender mejor qué ha sucedido (y sucede) en España, quiénes somos y qué papel podemos jugar todavía en el destino de nuestro país. Esta claridad también puede ayudar a quienes siguen en España a entender mejor qué sucede y por qué sus hermanos, hijos, amigos o parejas terminan desvaneciéndose de un día para otro.

Sigue leyendo

Share Button

Terminó el juego: Rusia amenaza militarmente a Europa

Basta de evitar llamar a las cosas por su nombre. Desde el comienzo de la crisis ucraniana, la propaganda rusa ha contado con la complicidad de la comodidad europea para mantener paralizada la respuesta de la Unión. Hoy ya es demasiado tarde: Rusia ha ganado la partida en Ucrania.

No hace falta hilar muy fino para entender qué significa que los dirigentes de las dos mayores potencias continentales (Francia y Alemania) tengan que trabajar horas extra en tratar de apaciguar a Putin a domicilio. ¿A qué si no a desesperación huele una cita relámpago con Poroshenko en Kiev el jueves, otra con Putin en Moscú el viernes, discusiones sobre el tema en Munich el sábado y charla telefónica con Poroshenko y Putin el domingo? Y todo para concluir que se reunirán de nuevo en Minsk el miércoles de la semana que viene. Eso sí, puntualiza Putin, el encuentro tendrá lugar si “las posturas coinciden”, él ya ha perdido suficiente tiempo.

Sigue leyendo

Share Button

Mi amigo Aleg tiene miedo

Pasé el domingo entero dándole vueltas a varias ideas sobre Wikileaks. Iba a redactar un texto, pero la realidad de la represión en Bielorrusia se impuso y me lo impidió. Desde entonces, los mensajes de mi amigo y compañero Aleg Pershanka desde Minsk han transmitido una realidad angustiosa y escalofriante a la que no estamos acostumbrados en el Occidente garantista en que vivimos.

El domingo 19 de diciembre se celebraron elecciones presidenciales en Bielorrusia. Además del eterno vencedor desde 1994, Alexander Lukashenko, se presentaron nueve candidatos más. La jornada electoral transcurrió sin grandes sobresaltos, ya que un voto por anticipado del 30% del censo (en urnas no custodiadas por la noche, según la prensa local) y la cocina de votos durante el recuento (más que sugerida en el informe de la OSCE) garantizaban que los pronósticos habituales de pucherazo se cumplirían. Los líderes de una oposición desunida desde sus fracasos en 2006 y 2008 habían convocado protestas contra lo que esperaban que iban a ser resultados falsificados. “A las 20:00 horas, todos a la plaza”, rezaba el estatus en una red social de uno de los candidatos.

Seguir leyendo

Share Button

Mercados y legitimidad

Protestas en Francia contra la extensión de la edad de jubilación.

Hay algo profundamente antidemocrático en los argumentos que estamos recibiendo los ciudadanos estos días para aceptar cualquier recorte en nuestras prestaciones sociales. Es decir, en lo que el Estado hace con el dinero que le pagamos. En concreto, a franceses y españoles se nos está diciendo que tenemos que admitir cualquier recorte a fin de aplacar a los mercados, un enemigo terrible y silencioso que nunca está satisfecho y al que se le atribuye el poder de hundir en la miseria a cualquier país.

Se nos obliga a admitir sin rechistar que, como no tenemos muchos hijos (pues estamos muy ocupados trabajando por la miseria que las empresas que cotizan en bolsa nos pagan) tenemos que trabajar más años, ya que la Seguridad Social no podrá soportar la carga de nuestras jubilaciones con el dinero que nuestros hijos aporten. Es decir, el Estado (el Gobierno de turno) dice que no tiene soluciones para encontrar más dinero. No  se le ocurre, o no se atreve, a , por ejemplo, poner un impuesto especial a las transacciones financieras (la famosa tasa Tobin) que podría aportar un flujo interesante de dinero, ni tampoco revisar porqué exactamente no se sostiene el sistema. Opta por lo fácil y por lo que los mercados le piden y nos dice a los trabajadores que nos retiremos más tarde. Nosotros, claro, no alzamos la voz, convencidos como estamos de que los intereses de los mercados son los nuestros.

Seguir leyendo

Share Button