La mirada al Este (Madrid)- Sulim Yamadayev, de 35 años, miembro de uno de los clanes más influyentes de Chechenia y enemigo declarado del actual presidente Ramzan Kadirov, recibió tres disparos el sábado pasado en un aparcamiento subterráneo a la salida de su casa en Dubai. Él y su familia habían huido en diciembre del año pasado de una orden de arresto en Rusia. Las primeras informaciones trascendieron ayer y daban por muerto al líder militar. Esta mañana, su familia ha afirmado de que ha recuperado la consciencia. La policía del emirato ha detenido a un ciudadano ruso como posible autor del crimen.
Los analistas no se ponen de acuerdo a la hora de señalar a los posibles instigadores del atentado. Mientras varias voces apuntan al presidente checheno prorruso Kadirov, otros señalan que los Yamadayev, como líderes milicianos, tienen muchos enemigos, además de la escasa importancia de la muerte de Sulim para la política interior chechena, ya que estaba en el exilio. No obstante, Sulim había jurado vengar la muerte de su hermano Ruslán, tiroteado en el centro de Moscú en septiembre pasado. Atribuía el crimen al presidente checheno. Fuentes del centro analítico Stratfor aseguran que Kadirov había dado orden de asesinar a los dos hermanos.
“Sospecho de alguien en concreto por esto, pero aún no voy a decir nada. Todo el mundo sabía a quién se le había atragantado Sulim”, declaró Isa, el menor de los Yamadáyev a la prensa al conocer la noticia. El portavoz de presidencia checheno ha negado cualquier implicación en el asesinato.
Sulim Yamadayev combatió contra los rusos durante las dos guerras de Chechenia (1994-1996 y 1999-?) antes de rendir su ciudad natal, Gudermes, a las tropas federales en 1999. Él y sus hermanos recibieron un trato de favor en pago por los servicios prestados en la eliminación de sus antiguos compañeros. Como parte de un acuerdo de repartición de Chechenia entre ambas facciones no islamistas, Ruslán y Sulim recibieron cada uno el mando de una unidad especial de ex guerrilleros para combatir a los rebeldes, los batallones Vostok y Zapod, subordinados a la inteligencia militar rusa, el GRU. Kadirov estaría al mando de la república mientras los Yamadayev se encargarían de la seguridad.
Quinto checheno asesinado en el exilio
La rivalidad con Ramzán Kadírov, hijo de otro prominente líder rebelde también pasado a los rusos, fue acentuándose hasta que un incidente armado a mediado de 2008 llevó a que los Yamadayev perdieran el mando de sus unidades. En julio, la Fiscalía rusa emitió una orden de arresto contra Sulim por presuntos crímenes de guerra y secuestro durante los conflictos chechenos, lo que no impidió que participara en la invasión a Georgia en el mes de agosto siguiente. Al poco tiempo de concluir el conflicto fue forzado a abandonar el ejército. Temiendo correr el mismo riesgo que su hermano Ruslán, huyó con su familia a Dubai en diciembre de 2008.
Es el quinto checheno en el exilio asesinado en el último año. Tres de ellos, en Estambul: los líderes militares rebeldes Alí Osaev, Gazi Edilsultanov e Islam Canibekov. Umar Ismailov, de 27 años, fue asesinado en Viena el pasado enero. Se disponía a proporcionar información incriminatoria contra Kadirov en un caso de torturas. Todos fueron tiroteados a plana luz del día. La prensa turca ha apuntado a los servicios secretos rusos como autores de los asesinatos.
Imagen: Sulim Yamadayev en una imagen de 2005 (Getty / Daylife)