Baja preparación para el combate del Ejército ruso

Rusia

Una filtración revela que la mitad de las unidades del Ejército apenas reúne los requisitos para entrar en combate. La denuncia del agente de policía Dymovsky puede formar parte de la recién declarada guerra interna en el Kremlin, pero otro agente ha colgado su propio video con denuncias de corrupción policial. Pocas medidas concretas en el esperado Discurso a la Nación del presidente Medvedev. Afirma la inocencia de dos condenados a cadena perpetua.  Atentados contra los gasoductos y tiroteos en Daguestán, república vecina a Chechenia. Concluye sin resultados la investigación alemana del caso Litvinenko. Gazprom comienza las prospecciones en Tayikistán.

Polonia

Varsovia se ha quejado a la OTAN por las maniobras conjuntas entre los ejércitos ruso y bielorruso el pasado septiembre cerca de sus fronteras, ha declarado el ministro de Defensa, Radoslaw Sikorski, que ha las ha calificado de “inquietantes”. Dichas maniobras incluían simulacros de desembarcos en la costa polaca y del uso de armas nucleares. Maniobras similares llevadas a cabo el pasado mes de octubre fueron criticadas por el ministro de Defensa de Estonia en términos similares. En este caso, simulaban la intervención en los países bálticos para romper un “bloqueo a Kaliningrado”.

Por otra parte, Varsovia estudia aumentar la cuantía del gas que recibe de Gazprom.

Los contratos iraquíes asignados a compañías polacas podrían alcanzar los 30.000 millones de dólares, según las autoridades de Bagdad. A cambio, piden la condonación de su deuda externa según los acuerdos del Club de París, informa Stratfor. 3.000 evacuados al detectarse una bomba de la Segunda Guerra Mundial de 500 kilos.

Ucrania

Fitch Rating recorta la clasificación de Kiev a B-. 18 candidatos registrados para las próximas elecciones presidenciales. Homenaje al periodista británico que denuncio la magnitud de la hambruna artificial de 1932-33, el Holodomor.

Bielorrusia

Amnistía Internacional pide a Ucrania que libere al preso de conciencia bielorruso Ihar Koktysh.

Vídeo: Crónica de Russia Today sobre del Discurso a la Nación del presidente ruso.


La UE continúa su acercamiento a Bielorrusia para desánimo de la oposición (revista de prensa)

Bielorrusia: El líder opositor Lyavon Barshchevsky acusó el pasado jueves a Occidente de planear la legitimación del régimen de Lukashenka ignorando el “fraude masivo” que acusa al Gobierno de planear para las próximas elecciones legislativas del 28 de septiembre. “Círculos occidentales muy influyentes se están preparando para reconocer, aunque no sin límites, al [próximo] parlamento y estrechar lazos con él (…) La política dictada desde fuera consiste en dejar a la oposición sin dinero, atarla de pies y manos y decir entonces que es débil”, explicó Barshchevsky, que también anunció la retirada de su formación, el Frente Popular Bielorruso, de las elecciones. 

“Creo que el parlamento no puede ser reconocido, y que la situación electoral es peor que en 2004”, añadió. Sólo 46 de las 1.900 solicitudes presentadas por los partidos de la oposición democrática han sido admitidos como delegados electorales en mesas y comisiones, según el grupo de Derechos Humanos Vyasna.

El que fuera candidato opositor en las presidenciales de 2006, Alexander Milinkevich, también piensa que las elecciones serán falseadas, pero considera el acceso a la Cámara una oportunidad única. “Si la oposición consigue entrar en el Parlamento, querrá decir que han sido nombrados [por el Gobierno] (…) Pero aún así habremos conseguido lo que no hemos tenido en una docena de años: la oposición representada ante las autoridades”, explicó al diario ruso Vremya Novostei el Premio Sajárov 2006.

El ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski realizó ayer una visita sorpresa a su homólogo bielorruso, Sergéi Martinov, en Minsk y ambos “examinaron en detalle el estado y las perspectivas de la cooperación bilateral en materia económica y consular”, según informaron fuentes diplomáticas bielorrusas. Antes de su visita, el ministerio polaco informó que el jefe de su diplomacia “abordaría cuestiones que pudieran servir para la normalización y el desarrollo de las relaciones con Bielorrusia, como la seguridad fronteriza, el tráfico de mercancías y la cooperación energética”. Sikorsky justificó su visita en la liberación de los presos políticos en agosto pasado.

En las últimas dos semanas, la Unión Europea y EE.UU. han emitido varios mensajes de acercamiento al Gobierno de Lukashenka, destacando como un gran avance la liberación de tres presos políticos a mediados de agosto. EE.UU. ha levantado algunas sanciones económicas y la UE, con Polonia a la cabeza, ha invitado al ministro de Exteriores bielorruso a su reunión informal de cancilleres de este lunes en Bruselas para discutir el acercamiento a Minsk. Ambas potencias han condicionado el deshielo de las relaciones a una notable mejoría en la calidad democrática en las elecciones parlamentarias del próximo día 28. Suecia ya ha mostrado interés en aumentar su presencia en el mercado bielorruso.

En relación a las elecciones, el presidente de la Asociación Bielorrusa de Periodistas, Alexander Antsipenka, ha criticado la cobertura informativa dada por la prensa bielorrusa a la campaña electoral por estar excesivamente centrada en elogiar los preparativos de las autoridades. Pero señala que, a diferencia de las legislativas de 2004, los medios estatales no atacan esta vez a la oposición ni publican acusaciones contra los candidatos.

El abogado estadounidense especializado en crimen organizado de origen ruso Emanuel Zeltser continúa detenido en una prisión del KGB (el servicio secreto bielorruso). Su juicio y el de su secretaria, Vladlena Funk, fue celebrado en secreto el pasado 30 de julio. Su medicación contra la diabetes fue calificada como “droga ilegal” por las autoridades bielorrusas, que no le permiten seguir ningún tratamiento en la cárcel. Su abogado y las autoridades norteamericanas temen por su vida. 

Zeltser es un abogado de pasado poco claro. Nacido en la antigua República Soviética de Rusia, emigró en la veintena a EE.UU. en los años ’70 para reaparecer a principios de los ’90 reconvertido en abogado experto en crimen organizado ruso y participar en un escándalo bancario en Nueva York relacionado con uno de los bancos-estafa que desnudaron a la inocente población rusa de entonces de sus ahorros a través de estafas que prometían un interés soberbio a cambio de los ahorros de toda una vida. No han trascendido las razones que le llevaron a Bielorrusia el pasado 12 marzo, cuando fue arrestado. Sus socios denuncian que el magnate Boris Berezovsky se la tiene jurada y colabora habitualmente con el Gobierno bielorruso. Permanece detenido desde entonces y sólo su abogado y un médico han tenido acceso a él.

Georgia: El presidente de Osetia del Sur, Eduard Kokoity afirma hoy, en una entrevista con Pilar Bonet en El País, la intención de su Gobierno de lograr que la provincia llegue a formar parte de la Federación Rusa algún día, tal vez mediante la incorporación a la Unión entre Rusia y Bielorrusia que ambos estados están diseñando, aunque el propio presidente bielorruso, Lukashenka, la ha dado por congelada tras la última guerra con Georgia. 

El presidente abjazo, Sergéi Bagapsh, también contempla la misma vía y afirmó el pasado jueves la próxima solicitud de ingreso de Abjazia en la Comunidad de Estados Independientes (organización que agrupa a las repúblicas ex soviéticas salvo los países bálticos) y en otras organizaciones y tratados post soviéticos. Bagapsh confirmó que su Administración planea la firma de un acuerdo con Rusia para la instalación de una base militar permanente en suelo abjazo.

Rusia: Russia Today, el canal ruso en inglés financiado por la agencia pública RIA-Novosti, publicó ayer una charla con el presidente ruso , Dimitri Medvedev, en el Círculo de Discusión de Valdai , organizado por la misma agencia. He aquí algunos fragmentos que juzgamos de interés:

“Había muchas ilusiones a principios de los ’90 y, a medida que el país se desarrollaba, muchas fueron destruidas. Desafortunadamente, los últimos eventos [la guerra en Georgia] significan el fin de esas ilusiones. Ilusiones acerca de que el mundo es justo; que un sistema de seguridad basado distribución política de los recursos actual es óptimo y mantiene el mundo equilibrado (…)”

“Tanto para mí, como para la sociedad rusa, [la invasión de Osetia] fue la pérdida de la última ilusión: que el actual sistema de seguridad mundial era fiable. Tenemos que crear un nuevo sistema de seguridad (…) El mundo ha cambiado casi en un instante después de esos eventos. Pensé entonces que, para Rusia, el 8 de agosto fue como el 11 de septiembre para Estados Unidos”.

“Ayer discutimos el rearme de las fuerzas armadas rusas. Tendremos que cambiar algunas prioridades, pero todo lo demás sigue igual. No necesitamos un país cerrado y militarizado tras un telón de acero. No quiero vivir en un país así. Una vez lo hice: era gris y aburrido (…) Tendrían que haber invitado a Rusia a unirse a la OTAN hace mucho tiempo ¿De qué tenían miedo? Ahora, por descontado, tendríamos menos problemas. Ese fue un grave error. Y el segundo error fue que cualquier país que estuviera dispuesto a faltarle el respeto a Rusia adquiría el derecho a estar en la OTAN”.

“Cuando me reuní con Saakashvili por primera vez como presidente, le dije que nuestra política hacia la integridad territorial de Georgia seguía igual (…) Andaba correteando como un perrillo diciendo: ‘reunámonos y discutamos, iré a Sochi [ciudad rusa del Mar Negro, residencia de verano del presidente]’. Le dije, ‘ok, hagámoslo. Estaré encantado, tal vez firmemos un acuerdo para descartar el uso de la fuerza’ (…) Entonces, nuestro socio cercano, Condoleezza Rice, vino y el chico parecía como hechizado. Dejó de llamar y declaró: ‘no necesitamos ir a Sochi, dejémoslo tal vez para final de año’. Bueno, esa es tu elección. Comenzó a prepararse para la guerra”.

“Mi más firme convicción personal es que, desafortunadamente, en Rusia no se comprende el valor de la ley. He dedicado mucho tiempo a estudiar este problema, en la teoría y en la práctica. El problema está a la vista en cualquier lugar: en los problemas cotidianos, en los negocios, a nivel de los funcionarios o del mismo Estado. Por eso, la lucha contra el nihilismo legal fue uno de los puntos principales de mi campaña. Tenemos ciertas ventajas en este aspecto. Nuestro país tiene un sistema legal desarrollado, con buenas facultades de derecho; un país que se ha desarrollado dentro del sistema legal europeo durante 300 años. Así que los fundamentos no están mal. El asunto son los hábitos que han sido adquiridos, esa es la parte más complicada”.

 

Imagen: El ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, en su etapa de ministro de Defensa (2005-2007)

 

P.V.                

 

Osetia, el bastión de Polonia


Desde que estalló la guerra de Georgia en Polonia… La situación en Polonia continúa siendo la misma lucha por el Poder entre el presidente Kaczyński y el primer ministro Tusk.

Esta vez, el punto de arranque de la eterna pelea parece claro; los polacos apoyan a cualquier nación en guerra con Rusia. La solidaridad con Chechenia era corriente en su día y tan importante para los políticos que incluso hay una rotonda en Varsovia en honor a Dzojar Dudáyev, el primer presidente de Chechenia (a pesar de las protestas de la embajada rusa). El apoyo a la Revolución Naranja en Ucrania fue muy fuerte y no sólo se tradujo en una fuerte implicación del entonces presidente, Aleksander Kwaśniewski, en la mediación entre el Bando Naranja y el Bando Azul. Mucha gente corriente salió a la calle a manifestar su opinión sobre la situación en Ucrania, especialmente gente joven, plantaron un campamento frente a la embajada rusa y muchos se fueron a Ucrania. Toda revolución no violenta que después comenzara en Europa y en los países post-soviéticos, incluyendo la Revolución de las Rosas georgiana, fue recibida con el mismo entusiasmo, y por exactamente la misma razón: todas fueron consideradas antirusas.

Este aparente automatismo antirruso de la sociedad polaca, expresado claramente por casi todo el espectro político puede crear la falsa imagen de una nación completamente rusófoba. Las declaraciones del primer ministro del PiS (Ley y Justicia), el partido que gobernó entre 2005 y 2007 y cuyo candidato a la presidencia ganó las elecciones de 2005, tenían un componente xenófobo evidente, con tendencias sobre todo rusófobas y germanófobas. Sin embargo la forma en que expresaron esas fobias en la diplomacia, que llevo a un enfriamiento de las relaciones con Alemania y casi congeló las relaciones con Rusia, fue una de las razones por las que perdieron las elecciones legislativas de 2007. A pesar de que en la historia polaca, Rusia ha logrado el título de opresor maximo (disputado a veces por Alemania), esto nunca fue motivo de odio hacia el pueblo ruso. De hecho, el mercado ruso, después de 50 años interdependencia con el bloque soviético, se ha convertido en una pieza fundamental para varias ramas de la economía polaca. Las tensiones entre Polonia y Rusia desde 1989 llevaron a situaciones como el embargo ruso a la carne o la fruta polaca y forzaron a muchos a buscar otros mercados, pero esto no alteró el cuadro general.

Cuando estalló la guerra en Georgia, las victorias georgianas del principio no levantaron mucho interés: un país amigo recupera unos territorios separados ilegalmente hace unos años después de una provocación militar. La rapidez de la victoria georgiana era sorprendente, tal vez un tanto sospechosa, pero eso era todo. Cuando la situación cambió y las tropas rusas comenzaron a tomar el país con una rapidez igualmente sospechosa, la guerra se convirtió en una de las noticas más importantes en Polonia. La embajada polaca en Tbilisi fue el principal organizador de la evacuación de civiles de la Unión Europea.

El presidente Kaczyński, junto a los presidentes de Estonia, Letonia, Lituania y Ucrania fue a Georgia a mostrar el apoyo de sus países al pequeño país oprimido por el oso ruso. La idea de un viaje triunfal al Cáucaso nacida en el gabinete del presidente se convirtió en una comedia desde el primer momento de su puesta en escena. Primero, la flota aérea del gobierno polaco se encuentra en condiciones lamentables desde hace años, lo que en alguna ocasión lleva al aterriazaje imprevisto de alguna delegación oficial para reparar el avión. En un primer momento, sólo disponían de un aparato listo para volar, y había sido usado para la evacuación ya mencionada. Esto llevó a una pelea entre el presidente y el primer ministro por el único avión que funcionaba.

Entonces pensaron que poner a tantos jefes de estado en un mismo avión era demasiado peligroso. Finalmente, el primer ministro cedió el avión y envió también al ministro de Asuntos Exteriores, Radek Sikorski. Lech Kaczyński, cuya antipatía mutua con Sikorski es bien conocida, no dejó pasar la oportunidad de informar a los periodistas reunidos en el aeropuerto de su sorpresa por la compañía del ministro. Era evidente que la razón por la que habían enviado a Sikorski era para mantener el control de la diplomacia durante la visita presidencial. Y parecía una buena idea hasta el discurso del presidente el día 12 de agosto en Tbilisi, evocando la imagen de Rusia atacando a sus países vecinos uno a uno, comenzando con Georgia y terminando con Polonia. El presidente dijo “firmemente no” a este plan en nombre de todos los presidentes reunidos ante la multitud de georgianos congregados en la calle. El ministro Sikorski sólo pudo quedarse tras el escenario maldiciendo entre dientes.

En Polonia, la gente comenzó a bromear sobre la falta de petróleo y gas para el día siguiente. Hay algunos que consideran este discurso el mejor de Kaczyński desde que llegó al poder. La mayoría cree que el viaje no fue más que una provocacion innecesaria a Rusia, según las encuestas, aunque una mayoría similar apoya a los georgianos. Las noticias sobre los soldados rusos robando en las zonas ocupadas trajeron a la memoria nacional al Ejército Rojo saqueándolo todo en su marcha hacia Berlín. El presidente todavía trata de desempeñar el papel de líder de los países del Este de Europa; desafortuandamente, todavía tiene que competir con un primer ministro que tiene una visión completamente distinta de la diplomacia y su propio papel en ella.

Este problema volvió en los ultimos días durante la preparación de la cumbre de la UE sobre Georgia (que tiene lugar hoy) donde el presidente, acompañado del primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores, deberá presentar supuestamente la postura del gobierno polaco… Si tan sólo sus asistentes más cercanos no sugirieran que todo podría cambiar durante la cumbre.

La postura del gobierno (centrarse en la ayuda a Georgia) no coincide con las encuestas (sanciones económicas contra Rusia) y el presidente ya mostró en Tbilisi que lo que realmente le importa es el aplauso de la multitud, aunque probablemente nunca vuelva a hablar ante tanta gente de nuevo. A no ser que comience una nueva guerra con Rusia, sólo que en ese caso los aplausos de la multitud son, más bien, poco probables.