Casi una historia de Navidad

Víctor Denisenko (Vilnius)- Un evento navideño que ha tenido una enorme publicidad este año en Lituania ha sido la puesta en escena de la ópera Jesucristo Superstar. Sin embargo, la historia del montaje de este año no ha resultado ser muy navideña. Los organizadores no han resuelto el asunto de los derechos de autor de la ópera de Andrew Lloyd Weber con la agencia The Really Useful Group, que representa los intereses de éste. La pelea está al rojo vivo. Tampoco ha ayudado que los promotores decidieran representar la ópera traducida al lituano, ya que son los titulares de los derechos de autor son los únicos autorizados a permitir la traducción.

No hay mucho más que decir. La violación de los derechos de autor es un asunto feo por sí mismo. Pero hay otra cara de la historia que me gustaría contar. Tal vez el propio Andrew Lloyd Weber no esté al tanto de cuánto significa históricamente Jesucristo Superstar para Lituania.

Seguir leyendo…

La política exterior lituana: del romanticismo al pragmatismo

Viktor Denisenko (Vilnius)- El pasado 9 de diciembre, el ministro de Asuntos Exteriores, Vygaudas Ušackas tuvo un encuentro con estudiantes, profesores y personal del Instituto de Relaciones Exteriores de la Universidad de Vilnius. Durante el encuentro, se discutió la estrategia en política exterior de Lituania, qué hacíamos y qué seguimos haciendo.

Ušackas, que lleva ya un año como ministro de Exteriores, destacó la continuidad de la política exterior lituana. De hecho, las líneas generales de nuestra acción exterior han sido las mismas desde la Restauración de la Independencia en 1990. Puede ser descrita como claramente orientada a Occidente y, a veces, un tanto más proestadounidense que proeuropea. La asistencia al desarrollo de la democracia en otros países post-soviéticos, básicamente Ucrania y Georgia, también ha de ser mencionada.

Seguir leyendo…

La UE da un voto de confianza a Bielorrusia

Agenda

Reunión entre los primeros ministros de Ucrania y Rusia, Yulia Timoshenko y Vladimir Putin en Yalta. De la conversación puede depender el suministro de gas de este invierno, asunto muy afectado por la situación política en Kiev.

Bielorrusia

La Unión Europea mantiene la suspensión de las sanciones al presidente Lukashenko y a un grupo de altos cargos bielorrusos impuestas tras las elecciones presidenciales del año pasado. Los bienes en la UE  de un grupo de 41 altos funcionarios permanecen congelados, así como la prohibición de viajar a Europa a la presidenta de la Comisión Electoral Central. El Consejo de Europa espera que Misnk avance en Derechos Humanos.


Rusia

La OTAN ha expresado su preocupación por la maniobras militares conjuntas ruso-bielorrusas (las mayores desde la II Guerra Mundial) que tuvieron lugar el mes pasado cerca de la frontera con Polonia. Añaden que, al no invitar a ningún observador internacional, ambos países han incumplido sus obligaciones según los Acuerdos de Viena. Polonia había pedido a la organización una toma de postura. El enviado ruso a la OTAN, Dimitry Rogozin, resta importancia a los hechos.

Continúa la apreciación del rublo frente al dólar y el euro (un 9% desde septiembre) con el Banco Central preocupado por la especulación. Abortado un intento de robo de 30 millones de euros al fondo de pensiones del sistema penitenciario.

Un día relajado en la Cumbre UE-Rusia roza la irrelevancia. Firmados varios pactos de cooperación interfronteriza.

Arrestado en Moscú un periodista que investigaba el asesinato de Stanislav Markelov y Anastasia Baburova; no le ha sido permitido ver a su abogado. Ataque a una sede de Rusia Unida por jóvenes antinazis tras el asesinato del líder del grupo antifascista Antifa.

Vladimir Putin y el ministro de Emergencias toman el control de la Socidad Geográfica rusa. Aprobados los presupuestos de 2010. Detenido un soldado tratando de vender explosivos militares.

Rusia (opinión)

Lilia Shevtsova detalla las implicaciones de la última propuesta modernizadora del presidente Medvedev. La “vertical de corrupción” en Rusia, por Yulia Latunina. Análisis de la personalidad de Gorbachov, por Fiódor Liukanov.

Azerbaiyán

El desacuerdo con Turquía en los precios del gas puede hacer peligrar el proyecto de gasoducto Nabucco, la alternativa europea al tránsito por Rusia. El enviado de Estados Unidos al Cáucaso Sur les urge a alcanzar un acuerdo y añade que Irak y Turkmenistán también podrían unirse al proyecto como proveedores de gas.

La policía de Azerbaiyán asegura que la demanda contra el director de un periódico acusado de difamación por el ministerio del Interior no partió del ministro, sino de un grupo de “veteranos empleados y agentes de policía” hartos de leer lo que el diario publicaba. El diario mantenía una línea crítica con la labor del ministerio en la lucha contra el crimen.

Ucrania

18 nuevas muertes por gripe A y otras enfermedades infecciosas en un día. La cifra alcanza los 344 muertos y los contagios el millón y medio.

Kiev recibe 1.300 millones de dólares (870 millones de euros) del Fondo Monetario Internacional.Timoshenko asegura que las tarifas al paso de gas ruso por Ucrania se duplicarán en 2010.

Georgia

Una delegación bielorrusa visita Abjazia, Osetia del Sur y Tbilisi para decidir la postura de Minsk sobre la independencia de las repúblicas secesionistas. Aunque considera que Misnk de evitar el asunto, el gobierno georgiano pide “justicia”.

La comisión parlamentaria que investiga la muerte (oficialmente, fue un suicidio) del primer presidente de Georgia, Zviad Gamsajurdia, denuncia haber recibido amenazas de muerte. El portavoz de uno de los partidos asegura que el ex ministro de Seguridad de Gamsajurdia asesinado junto a su mujer el pasado viernes iba a entregar información “muy importante” a la comisión.

Armenia

Entrevista y biografía del primer ministro de Nagorno Karabaj, en la que reitera la autodeterminación del enclave.

El poder económico de los oligarcas y su efecto en la corrupción política, responsables del mal resultado de Armenia en el ránking de Transparencia Internacional. Francia dejará de admitir refugiados armenios, turcos y serbios al considerar que estos países ya son seguros.

Un columnista armenio turco recibe centenares de amenazas de muerte por parafrasear a Aratürk.


Moldavia

Reabren los colegios tras dos semanas de cierre por la gripe A. Las autoridades cifran los casos de esta nueva gripe en 900. Una persona ha muerto hasta el momento por la nueva enfermedad.

Alemania enviará 8,5 millones de euros en ayuda a Chisinau. Lo que no impide que, a su vez, envíen 50,000 dólares de ayuda humanitaria a Ucrania.

Lituania

El paro alcanza el 14,7%.


Los funcionarios se pueden quejar

Viktor Denisenko (Vilnius)- El jueves 2 de abril, tuvo lugar una acción de protesta preventiva de los empleados públicos del Estado en Lituania. Los policías, agentes de aduanas y bomberos que protestaron pretendieron llamar la atención de las autoridades hacia sus bajos salarios. Este es un problema que parece durar ya por bastante tiempo, pero parece haberse agravado con la crisis.

Los funcionarios que protestaron destacaron que no pueden realizar sus funciones adecuadamente. En otras palabras, salieron a la calle para mostrar que si los que ostentan el poder no se ocupan de ellos, también es probable que sean incapaces de ayudar a quienes lo necesiten.

Por otra parte, la respuesta de las autoridades lituanas a todo el que reclama, sean funcionarios, personal médico o profesores, lleva siendo la misma desde hace bastante tiempo: no hay dinero. Esto no suele encajar con las expectativas de los ciudadanos movilizados.

Es compresible que el bienestar de la ciudadanía no pueda mejorarse por arte de magia. De hecho, quienes ocupan los escaños del Parlamento no son magos. Sin embargo, las autoridades deberían prestar más atención a las quejas de los funcionarios. Después de todo, son los cimientos del Estado.

La legislación lituana prohibe hacer huelga a los empleados públicos. Tiene sentido. A nadie le gustaría ver a policías y bomberos de brazos cruzados. La otra cara de la moneda es que tienen una potente herramienta para informar a las autoridades de sus necesidades. Precisamente por ello, la elite dirigente debería tomar buena nota y mostrar más sensibilidad hacia las necesidades y expectativas de los funcionarios. Esto sería, por lo menos, lo justo.

Lituania quiere el Euro saltándose las reglas

eurolitViktor Denisenko (Vilnius)- Entrar en el Euro es un viejo sueño lituano. La prioridad de la meta no era discutible. Lo más cerca que estuvo Lituania de esto fue a finales de 2007, cuando cumplía todos los criterios de Maastrich excepto uno: la inflación superaba en un 01,% la norma establecida. Fue por esto que Lituania no entró en el Euro y Eslovaquia tuvo éxito.

Ahora, las perspectivas de entrada en la eurozona se alejan por un tiempo: las previsiones más optimistas apuntan que Lituania no volverá a cumplir los requisitos hasta 2010 o 2011 por lo menos. Claro, depende de cuánto dure la crisis financiera.

No hace mucho, los representantes de los países de la UE que no están en el euro comenzaron a discutir sobre las desigualdades entre viejos y nuevos miembros de cara a la creciente crisis. El primer minitro, Andrius Kubilius es partidario de entrar en el euro a pesar de Maastrich. Piensa que hacerlo permitiría a Lituania y a otros países evitar la devaluación de sus monedas. Bruselas, sin embargo, lo dejó muy claro y, a pesar de la declaración de solidaridad entre los países de la UE, la propuesta no será escuchada.

Lituania ha vivido en sus carnes la dureza de los criterios de convergencia más que ningún otro país. La toma de decisiones en la UE es estricta e inamovible. Los diplomáticos lituanos trataron de disuadir a Bruselas arguyendo que no entrar en el Euro por una décima de inflación era inconcebible. Pero los funcionarios europeos se mantuvieron firmes, como en el caso de la prolongación de la vida del reactor nuclear de Ignalina. Lituania tiene hasta fin de año para cerrarlo.

Parece que las clases dirigentes de Lituania y otros países vieron en la crisis una buena oportunidad para dar pena a los funcionarios europeos, pero el plan ha fracasado. Dura lex, sed lex (La ley es dura, mas es ley) describe perfectamente la situación. Queda claro que los nuevos miembros de la Unión no deberían esperar indulgencias ni por la crisis ni por ninguna otra circunstancia.

Imagen: Anverso del modelo de euro lituano (Wikipedia)

Vilnius toma cautela

seimas-pan

Las consecuencias de los desórdenes que tuvieron lugar el 16 de enero en Vilnius todavía se hacen sentir en la vida política y pública lituana. Hace poco, ha trascendido que el Gobierno local de Vilnius trata de circunscribir los permisos para acciones de protesta a sólo los casos en que los organizadores garanticen que el número de manifestantes no superará los 300. Si no es así, no se emitirá el permiso.

Los estudiantes que tenían planeado protestar contra la reforma de la educación superior se han enfrentado a esta medida. El grupo civil “Por una educación superior accesible y de calidad en Lituania” no obtuvo permiso para manifestarse frente al Parlamento por no haber dado al Gobierno local garantías de que no acudirían más de 300 personas. Así, montaron un piquete de 10 personas (que no requiere permiso). Miembros del grupo se plantaron frente al Parlamento con la boca tapada en protesta por las nuevas limitaciones  a la protesta.

En una nota de prensa, el grupo estudiantil consideraba absurdas las razones por las que no habían obtenido el permiso. Acusan al Gobierno de “violar la norma que salvaguarda el derecho a las reuniones de masas estipulado la Constitución”. No van a renunciar y esperan ver aprobada su manifestación el 1 de abril. Miembros de la campaña consideran inaceptable la restricción al numero de participantes. Hay que señalar que la población estudiantil supera los 200.000 individuos en Lituania, que alberga a unos tres millones de habitantes, y que la mitad de ellos estudia en la capital.

Hay razones muy claras para entender la preocupación del Gobierno local. Los estudiantes representan un amplio sector socialmente activo de la población proclive a echarse a la calle. En un momento de descontento generalizado, cualquier protesta puede llevar al desorden civil. La reforma de la enseñanza superior preocupa a los estudiantes y es criticada por varios académicos. De modo que hay motivos para dudar de la tranquilidad de la protesta.

Medida inconstitucional

Sin embargo,tratar de prohibir la protesta o restringirla con condiciones imposibles no es la mejor estrategia. El intento de no exponerse del Gobierno local vulnera efectivamente el derecho constitucional a “reunirse desarmados en concentraciones pacíficas” (artículo 36 de la Constitución de la República de Lituania). El Gobierno local se escuda en que trata de mantener el orden público (elemento señalado en el mismo artículo constitucional). Aún así, no parece una excusa perfecta.

De cualquier manera, los intentos de restringir el número de participantes en las acciones de protesta resultan preocupantes, ya que pueden ser el primer paso hacia restricciones más amplias de derechos civiles y libertades. Esperamos que el “espíritu de la democracia” triunfe, teniendo en cuenta que todos los políticos lituanos más relevantes afirman sus intenciones democráticas, incluidos los del Gobierno local de Vilnius.

Imagen: Vista del Seimas, el parlamento lituano, en Vilnius (Metro Vilnius)

Los candidatos no tienen prisa en decidirse

dalia-grybauskaiteLituania espera celebrar elecciones presidenciales en mayo. A medida que se acerca el evento, los ciudadanos discuten con más pasión acerca de los posibles candidatos. El actual presidente, Valdas Adamkus, termina su segundo mandato y, por tanto, no puede ser reelegido.

La semana pasada, quedó claro que el grupo Sąjūdis apoyaría la candidatura de Vytautas Landsbergis, actualmente parlamentario europeo. Landsbergis fue el primer jefe de Estado formal de Lituania tras la restauración de la independencia. Por entonces, era el presidente del Parlamento. Se presentó a las primeras elecciones presidenciales en 1992, pero carecía del apoyo popular necesario. El primer presidente fue Algirdas Brazauskas.

Lo curioso es que Landsbergis es presidente de honor de la Unión Patriótica (conservadores), pero el partido va a dar su apoyo a la comisaria europea de Planificación financiera y presupuestos  Dalia Grybauskaitė. Es la candidata con más posibilidades de ganar las próximas elecciones presidenciales. Sin embargo, Grybauskaitė no ha anunciado su intención de participar en la carrera presidencial.

Brazauskas es también otro posible candidato. Sólo ha ocupado el cargo una vez y no se ha vuelto a presentar desde entonces. Teóricamente, tiene posibilidades de volver a la jefatura de Estado.

Un puesto no muy codiciado

Algunos mencionan al cabeza de Resurrección Nacional, el ex showman Arūnas Valinskas, como otro posible candidato. Últimamente, los sondeos lo presentan como un candidato firme, pero por el momento su credibilidad ha decaído considerablemente. Las encuestas sociológicas prueban que los lituanos se han decepcionado rápidamente con su liderazgo político. Los últimos datos lo etiquetan como “político impopular”.

El Presidente de Lituania no es la figura política más influyente del país. El Gobierno tiene más competencias y poder en general. El Jefe de Estado no tiene mucha influencia en la política interior, sino que retiene capacidad de maniobra en las relaciones exteriores. Según la Constitución, tiene 24 funciones (articulo 84), entre las que figuran firmar las leyes (puede vetarlas, pero el Parlamento puede levantar el veto después de una revisión), la entrega de premios nacionales, la decisión de indultar, etc. Por tanto, no todos los políticos lituanos ven el puesto de Presidente como el más tentador. Muchos ven trabajar como parlamentarios europeos en Bruselas como una carrera bastante más aceptable.

Imagen: La comisaria europea de Planificación financiera y presupuestos, Dalia Grybauskaitė.

Vilnius aguarda nuevas protestas

lit

Las autoridades lituanas serán puestas de nuevo a prueba el 3 de febrero. Una nueva manifestación de los sindicatos ha sido autorizada frente al Parlamento para ese día.

A diferencia de las del pasado 16 de enero, que desembocaron en protestas masivas, ésta tendrá lugar frente a otra parte del edificio. La Policía ya ha prometido implementar medidas de seguridad sin precedentes para evitar el escenario de enero. La concentración que se avecina no será menos que la anterior. Se esperan no menos de 20.000 personas de todo el país.

Las autoridades están preocupadas por la protesta. Algunos líderes parlamentarios han pedido ya al Gobierno local que no autorice la marcha ante el Parlamento o que propongan un emplazamiento alternativo. Entre estos lugares han estado el Parque Nagorny, en el centro histórico, pero lejos de los edificios gubernamentales, o el Parque Vingis, donde se organizan tradicionalmente las fiestas y grandes conciertos. El Gobierno local ha decidido, sin embargo, que los ciudadanos tienen derecho a expresarse en las cercanías de las autoridades y ha ignorado estas propuestas.

Prestemos atención a algunos aspectos de esta situación. La reacción de las autoridades, cercana a la histeria ante la ira de los ciudadanos, muestra la inestabilidad del actual Gobierno lituano. Sencillamente, quiere tener a los ciudadanos lejos. Por eso querían que la manifestación no se celebrara cerca de edificios gubernamentales. En este sentido, la reacción del Gobierno municipal es elogiable.

El comportamiento de los manifestantes dependerá una vez más de cómo reaccionen los representantes de las elites. Han de tener el valor de acercarse a hablar a pesar del riesgo de recibir algún que otro huevazo y de asumir parte de la responsabilidad por la desconfianza y los sentimientos encontrados. Las autoridades no están escuchando a la sociedad. Ese es el problema en Lituania (y no sólo aquí). Los políticos sólo escuchan en período preelectoral.

El escenario de Riga, repetido en Vilnius

El 16 de enero, los sindicatos llevaron a cabo acciones de protesta contra la política del Gobierno en las ciudades lituanas (en Klaipeda, esto ocurrió el 17). Son ya muchos los ciudadanos insatisfechos con las estrictas medidas anticrisis. Entre ellas, una subida de impuestos sobre las gasolinas, el tabaco y el alcohol y el fin de las exenciones del IVA para algunos alimentos, servicios y otros. Las autoridades no parecen dispuestas a escuchar a los ciudadanos de a pie y mantener un diálogo con ellos. Desafortunadamente, en Vilnius y en Sauliai, tuvieron lugar varios desórdenes durante las protestas. Los choques más graves tuvieron lugar en la capital, cerca del edificio del Parlamento.

Alrededor de 7.000 personas se reunieron en Vilnius. Vinieron de todas partes del país. Unos centenares de adolescentes agresivos se convirtieron en la fuerza instigadora de los desórdenes. Las instituciones legales lituanas han llevado a cabo una investigación para determinar si los desórdenes estaban planeados y, de ser así, quién lo hizo. El primer ministro Andrius Kubilius acusó indirectamente de esto a Algirdas Paleckis, el líder partido del partido de ultra izquierda Frontas. Frontas no logró ningún escaño en las últimas elecciones parlamentarias. Por su parte, Paleckis prometió denunciar por difamación a Kubilius.

Insatisfecha con la política de las elites dirigentes, la gente arrojó piedras, palos, huevos y bolas de nieve contra el Parlamento y la policía que lo protegía. Las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes. Estaban preparados, ya que esperaban que los sucesos de unos días antes en la capital letona, Riga,  se repitieran en Vilnius. Y así fue.

151 detenidos

Los enfrentamientos se saldaron con 43 manifestantes y algunos policías heridos. Fueron detenidas 151 personas junto al Parlamento. Muchos fueron liberados tras rellenar los protocolos, aunque 15 permanecen todavía bajo custodia policial. Varios abogados conocidos se han ofrecido a representarles gratuitamente. Afirman solidarizarse de esta manera con los participantes en la protesta.

Los manifestantes causaron daños al edificio del Parlamento estimados en 233.000 litas (unos 68.000 euros). Rompieron ventanas y farolas alrededor del recinto y una fuente cercana quedó dañada. A pesar de que el Gobierno acusa a los sindicatos de no mantener el orden durante la protesta, los primeros responsables de la ola de indignación que ha llevado a los desórdenes son los actuales dirigentes políticos. De hecho, ningún miembro de la coalición dirigente salió a escuchar las reivindicaciones de los manifestantes. Los desórdenes se han convertido en la respuesta a la indiferencia de las elites dirigentes hacia las expectativas de la gente corriente, que teme el deterioro de las condiciones económicas y sociales.

Los sindicatos no se van a cruzar de brazos. La protesta que derivó en enfrentamientos es sólo la primera de una serie de protestas masivas programadas. La próxima será el 2 de febrero. Y puede reunir aún a más ciudadanos que la del 16 de enero. Las autoridades tienen tiempo para revisar sus acciones y sacar conclusiones.

Vídeo: Imágenes del canal Russia Today acerca de los disturbios en Vilnius (YouTube)