Otro periodista asesinado y uno apaleado en Rusia

Dos desconocidos dispararon contra el periodista Abdulla Telman Alishaev cuando circulaba en su coche el martes pasado en torno a las ocho de la tarde, en Majachkala, Daguestán (en el Cáucaso Norte, Rusia). Las balas le hirieron en la cabeza y en el hombro y murió al día siguiente en el hospital. 

El diario oficial Rossiskaia Gazeta ha citado a una fuente del ministerio del Interior que relaciona su muerte con su oposición al islamismo wahabita, sobre el que había informado en abundancia, que nutre el extremismo religioso en todo el Cáucaso y cuyos militantes integran buena parte de la guerrilla chechena en la república vecina. Esa misma mañana, había sido asesinado un jefe de policía en la ciudad apellidado Zakaryaev.

Alishaev trabajaba en el canal de televisión musulmán TV- Chirkey, perteneciente a una empresa de televisión islámica. Esto sucede dos días después del asesinato de Magomed Yevloyev en otra república norcaucásica, Ingusetia.

En la misma noche en la que Alishaev era asesinado, Miloslav Bitokov, de 56 años y director del diario Gazeta Iuga, fue apaleado por tres desconocidos, uno de ellos enmascarado, en la puerta de su casa en Nalchik, la capital de la república de Kabardino-Balkaria (también en el Cáucaso Norte). Bitokov, hospitalizado con fracturas en el cráneo y la nariz rota, había sido amenazado por publicar artículos críticos con las autoridades locales, según sus compañeros del periódico.

El New York Times citó ayer a Dzhamilya V. Khagarova, ex compañera de Bitokov hoy jefe del gabinete de prensa de la presidencia de Kabardino-Balkaria: “Mi opinión es que esto es una provocación que trata de desestabilizar el Cáucaso (…). Una coincidencia puede ocurrir una vez, tal vez dos, pero cuando ocurre tres veces ya no es ninguna coincidencia”.

Han muerto asesinados 60 periodistas en Rusia desde el año 2000, según la lista recopilada por los usuarios de la Wikipedia. Las organizaciones de Derechos Humanos aseguran que sólo salen en la prensa los asesinatos escandalosos de periodistas con cierto nivel de popularidad o cuya muerte resuulta escandalosa, pero añaden que la mayoría de los periodistas asesinados en provincias nunca son mencionados.

P.V.                   

¡Hasta siempre, Magomed!

(Especial para el Prague Watchdog, organización dedicada a documentar e informar sobre los abusos de los derechos humanos en el Cáucaso Norte. Traducido con autorización de la organización)

(Contexto para el lector de habla española: Magomed Yevloyev fue asesinado el domingo pasado al aterrizar en Nazrán. La república soberana de Ingusetia está integrada en la Federación Rusa. Limita con Chechenia al Oeste y con Osetia del Norte al Este. Mantiene con esta última un conflicto territorial derivado de la deportación estalinista que el pueblo ingús padeció durante la URSS y que en 1992 desembocó en un conflicto entre las dos regiones que se saldó con el intercambio forzado de población entre ambas, resultando entre 60.000 y 90.000 inguses expulsados de Osetia del Norte y 9.000 osetios expulsados de Ingusetia.

Al término del conflicto, Ruslán Aúshev fue elegido presidente y logró calmar la situación prolongando su mandato hasta que perdió las elecciones en circunstancias poco claras frente a Murat Zyazikov, antiguo general del KGB. Desde entonces la situación en la república ha empeorado hasta el punto de que la organización de Derechos Humanos Humans Right’s Watch publicó el pasado agosto un informe sobre los abusos, secuestros y desapariciones en ésta república norcaucásica)

*   *   *

Por alguna razón, cuando supe de la muerte de Magomed Yevloyev, fui inmediatamente a la lista de contactos de mi teléfono móvil y miré a ver si su nombre estaba ahí. La entrada con su nombre apareció en la pantalla como si nada hubiera pasado y como si todavía pudiera llamarle y estuviera vivo. Por un segundo, llegué a dudar si al apretar la tecla de llamada, escucharía su voz al instante. Pero no hice esa llamada, porque a mi edad ya sé que hacer una llamada no trae a nadie de vuelta a la vida.

Nos conocimos por primera vez hace unos meses en un foro de Derechos Humanos en Helsinki, aunque ya solíamos hablar por teléfono a menudo desde antes. Recuerdo que, antes de conocerle, lo había imaginado como un luchador infatigable, bravo e incondicional, uno de los que son absoluta y desinteresadamente leales a una sola verdad y que no pueden concebir su existencia sin ella. La página Ingushetiya.ru, de la que Magomed era dueño y director de hecho, no era precisamente un modelo de tolerancia y ecuanimidad, especialmente en el terreno de las relaciones internacionales. Así que pensaba que los foros inflamados y las críticas feroces y llenas de ira a las autoridades inguses que caracterizaban a la página eran la creación de un temperamento concreto, análogo al que había visto en la persona del luchador revolucionario Eduard Limonov, del Partido Nacional Bolchevique.

Pero todo fue muy diferente. Del avión que aterrizó en el aeropuerto de Praga, donde le conocí, bajó un hombre que ya no era joven. Parecía algo confundido y extremadamente inteligente. Con su traje y su corbata y el maletín que llevaba, me recordaba más a un tipo de funcionario ya medio olvidado que uno podía encontrar en tiempos soviéticos: paciente, delicado y preocupado por no crearle problemas a los que le rodean. O a un ingeniero de un instituto de investigación de provincias o al capataz de una fábrica en decadencia.

Pero aquella primera impresión también era errónea. Bajo el modesto aspecto de antiguo empleado en la oficina del fiscal se escondían una inmensa vitalidad y una increíble tenacidad. Durante los pocos días que pasamos en la habitación de un hotel, me explicó las circunstancias de su carrera política paralela, él mismo sorprendido por cómo había sido todo. Pero más aún, su destino como líder de oposición no deseado ni buscado nunca. Una vez dejó la oficina del fiscal para meterse en el mundo de los negocios, jamás imaginó que su vida iría en esa dirección. Le fue bien en los negocios y, en un momento dado, decidió crear una página web para dar a conocer la historia, la cultura y las costumbres del pueblo ingús. Eso era todo.

Pero los acontecimientos siguieron su propio curso. Rápidamente, la página tomó un cariz político, sobre todo los foros, después de que los conflictos recientes tornaran cualquier asunto de historia, e incluso cultura, en temas de máximo interés en medio de un contexto político explosivo ¿De qué iban las discusiones? Una cosa estaba clara: Ingushetia.ru se convirtió, sobre todo, en un foro para las quejas inacabables contra los osetios y para debatir las consecuencias del conflicto osetio-ingús. Pero habría más: rápidamente, el tema principal de discusión fue la operación anti-terrorista que Rusia llevaba a cabo, durante la que los agentes de los servicios especiales y los policías locales secuestraron y mataron a docenas de personas. Información acerca de torturas, “batidas”, arrestos de líderes de la oposición y las muertes accidentales de personas durante las operaciones especiales: todo estaba disponible al instante entre las noticias de la página.

Ingushetia.ru se convirtió rápidamente en la página más visitada de todo el Cáucaso Norte. Mientras tanto, las autoridades comenzaron a pelear con la página, tratando de cerrarla con cualquier pretexto. Magomed y su creación se enfrentaron a un torrente de acusaciones, fue puesto en la lista de buscados, había una auténtica cacería contra él en Ingusetia. Y aún así, sin mucho esfuerzo por esconderse, siguió volando a casa a ver a sus padres. Su padre le hizo prometer que dejaría sus actividades opositoras, y él prometió hacerlo porque, según la tradición ingús, uno no puede ir contra los deseos de sus padres. Pero sólo mantuvo su palabra en apariencia. De hecho, su activismo político ya se ahogaba confinado en los límites de su página de Internet. Magomed tomó parte en una campaña llamada “¡Yo no voté!” y se implicó personalmente en la recogida de datos de gente que no había votado en las elecciones parlamentarias. Organizó y financió la recogida de firmas para pedir la dimisión del presidente de la República de Ingusetia, Murad Zyazikov y por el regreso de Ruslán Aushev para reemplazarle. La última campaña de la oposición (la recogida de firmas para separar Ingusetia de Rusia) no fue un acto de provocación política o un coletazo de radicalismo rampante. Era la forma en que Magomed Yevloyev veía las cosas: pensaba que la única forma de detener la matanza del pueblo ingús por parte de Zyazikov y de las fuerzas especiales era llamar a la independencia nacional.

El presidente ingús odiaba a Magomed con una mezcla de histeria y esquizofrenia. No logró cerrar la página a través de medios legales, por lo que su gobierno ofreció comprarla  por un millón y medio de dólares, y estaban dispuestos a subir el precio. Recientemente, Zyazikov había amonestado en público a sus subordinados de los cuerpos de seguridad. Durante las reuniones del gobierno, les acusó de no tener “hombres de verdad” en sus filas capaces de detener a Yevloyev. Y, finalmente, encontró a esos hombres, que no dudaron en descerrajar dos tiros a bocajarro en la cabeza de un hombre desarmado.

Magomed no era un luchador por naturaleza, un caballero sin miedo ni tacha. La política le agarró por casualidad y no le soltó hasta su muerte. Siempre me pareció muy curioso que la principal figura de la oposición en Ingusetia fuera un hombre paciente con el desorden en su página web y entre sus seguidores. Solía ser tolerante con las debilidades de su equipo editorial. Incluso con los que, por varias razones, a menudo frívolas, no iban a trabajar por días y a veces semanas. Sólo se le ocurría hacer el trabajo desatendido en su lugar. Carraspeaba, se llevaba las manos a la cabeza, pero nunca echaba la bronca o castigaba a nadie. Le dije que la lectura de los foros de su página, sobre todo los dedicados al conflicto oseto-ingús era deprimente por el nacionalismo desatado que albergaban. Estaba de acuerdo, pero no podía hacer nada. Carecía de las habilidades de un director de prensa y era incapaz de manejar a la gente ¿Cómo podía un hombre así ser la peor pesadilla de Murad Zyazikov? La respuesta es simple: a pesar de su naturaleza tranquila y amable se negó a convivir con lo que creía que era el genocidio del pueblo ingús, por muy discutible que tal categoría legal fuera.

Ahora, todos sus problemas pertenecen al pasado. Magomed ha sido asesinado. Docenas de personas fueron enviadas a arrestar a un hombre cuya única arma era un maletín lleno de documentos. Y le dispararon a plena luz del día, delante de toda Ingusetia. Sin embargo, los problemas de las autoridades inguses y rusas no sólo no se han resuelto, sino que se han multiplicado por varias docenas de veces. Las iniciativas de Magomed Yevloyev, incluyendo la independencia de la república, se han cobrado un precio en sangre y han dejado de ser un proyecto político abstracto para convertirse en una causa por la que ha sido arrebatada una vida. Ahora, estas iniciativas se han encarnado y tienen un futuro lejano y sombrío.

En cuanto a Zyazikov, no sobrevivirá, ni como político ni como ingús, a la muerte de Yevloyev. Aún para los estándares sin ley de hoy en día, disparar contra tus rivales políticos sin tratar de ocultarte es un asunto excepcional. Ni siquiera el Kremlin se imagina asumiendo la responsabilidad de la muerte violenta de los que considera sus enemigos y aquí tenemos, abierta y desvergonzadamente, uno de los asesinatos más cobardes. O reconocen este comportamiento como norma o tienen que hacer algo con la persona que ocupa el cargo de Presidente de Ingusetia.

El pueblo ingús no perdonará, simplemente porque no entra en sus costumbres perdonar tales cosas, aunque las haga un conductor de tractores o el funcionario protegido por el ejército y los cuerpos de seguridad del estado.

¡Hasta la vista, Magomed! Siento tanto que ya no estés aquí.

¡Hasta la vista, Murad Zyazikov! A quien lleva ese nombre no le aguarda un buen futuro.


Andrei Babitsky es periodista ruso

Traducción: Pablo Veyrat

(Foto: Magomed Yevloyev, blog en inglés de Ingushetiya.ru, la página original resulta inaccesible)

Otro compañero ruso asesinado

Muere de un disparo en la cabeza y bajo custodia policial un editor ruso crítico con las autoridades

(ELPAÍS.com / AGENCIAS)

El dueño de una página de noticias de Internet crítica con las autoridades de la República de Ingusetia, en el Cáucaso Norte, en Rusia, ha muerto tras ingresar en el hospital con una bala en la cabeza poco después de ser arrestado por la policía en el aeropuerto en la tarde de ayer.

Según su abogado, los agentes detuvieron a Magomed Yevloyev al pie del avión en el que acababa de regresar a Nazrán, capital de la región, y lo metió en un coche. “Mientras conducían, recibió un disparo en la sien… le arrojaron fuera del coche junto al hospital”, ha explicado el abogado. “Fue descubierto ahí y rápidamente lo llevaron a la mesa de operaciones, que es donde ha muerto”, ha añadido.

La policía ha dado versiones distintas sobre el incidente. Un portavoz de la oficina del Fiscal General ruso, Vladimir Markin, declaró que los agentes buscaban al editor para interrogarle y que se produjo un incidente que culminó con el disparo que éste recibió en la cabeza. “Se está llevando a cabo una investigación preliminar en el incidente que ha desembocado en la muerte de M. Yevloyev”, explicó el portavoz.

La BBC cita fuentes policiales que aseguran que Yevloyev trató de agarrar la pistola de uno de los policías mientras era conducido al coche y que recibió el disparo en el forcejeo. La agencia rusa Interfax citó una fuente anónima que afirmaba que el editor recibió el disparo por accidente y que se había abierto una investigación criminal por falta de ciudado.

El periodismo en Rusia

Ingushetiya.ru, el medio digital propiedad de Yevloyev, ya había sido objeto de varios intentos de cierre por su cobertura crítica y exhaustiva de la brutalidad policial con que el presidente ingús, Murat Zyazikov, ex general del antiguo KGB, dirige la república caucásica.

Ingusetia es una república pobre, de mayoría musulmana y fronteriza con Chechenia en la que una guerrilla de baja intensidad ha provocado que las autoridades desaten una campaña de acoso a los jóvenes musulmanes que precisamente Ingushetiya.ru había venido denunciando en los últimos meses. El medio dispone de un blog en lengua inglesa donde es posible consultar la cobertura realizada en los últimos meses.

Rusia está en el puesto 144 en el índice de libertad de prensa de Reporteros sin fronteras, por detrás de países como Sudán, Singapur y Afganistán y seguida de Túnez, Egipto y Ruanda. Es el noveno país en el índice de impunidad para asesinar periodistas elaborado por el Comité para la Protección de los periodistas. Precisamente el sábado pasado, un grupo de personas se reunía en Moscú para conmemorar el 50 cumpleaños de la periodista Anna Politkovskaya, asesinada a tiros en la puerta de su casa el 6 de octubre de 2006. Plitkovskaya había denunciado las atrocidades del ejército ruso en Chechenia y la corrupción de las fuerzas de seguridad y de las autoridades rusas.

Bielorrusia: el estado europeo más represivo implementa una ley de prensa todavía más estricta

A pesar de las peticiones a las autoridades bielorrusas de numerosos periodistas de todo el mundo y de organizaciones de Derechos Humanos para que no aprobara la ley, esta fue rápidamente tramitada en la cámara baja y posteriormente por la alta, el 10 y el 28 de junio respectivamente. El 17 de julio fue firmada por el presidente Alexander Lukashenko. Entrará en vigor en febrero de 2009.

Las nuevas regulaciones para la prensa han sido criticadas fuertemente por Sociedad Bielorrusa de Periodismo y también por asociones de Derechos Humanos. Más aún cuando el texto no fue de dominio público durante bastante tiempo. Los analistas destacan los aspectos más críticos:

· Impone la necesidad de registrar los proveedores de internet y a los medios

· Todos los medios han de volver a registrarse como tales

· Amplía los casos en los que un medio puede ser cerrado

· El trabajo periodístico queda dificultado. Más posibilidades para acosar a los periodistas independientes y a los corresponsales extranjeros.

Mientras tanto, las autoridades han tratado de convencer a los representates de la prensa y a la sociedad de que, de hecho, la nueva ley de prensa facilitará el trabajo de los periodistas. La viceministra de Información, Lilija Ananich afirmó lo siguiente en una conferencia de prensa: “(…) la ley aprobada en Bielorrusia cumple todos los estándares internacionales y, en ningún caso, empeorará el trabajo de los periodistas. No infringe la libertad de expresión y está orientada al desarrollo de un espacio mediático nacional, teniendo en cuenta la máxima comodidad para la profesión periodística y para que lectores y telespectadors obtengan información objetiva acerca de lo que ocurre en nuestro país y fuera de él”.

Según ella, en la ley “no hay ninguna palabra que hable del registro de medios digitales en Bielorrusia”. Pero, de hecho, el artículo 11 señala que “el ordenamiento del registro estatal de los medios diseminados por la red global de ordenadores está determinado por el Consejo de Ministros de la República de Bielorrusia”, en otras palabras, el Consejo de Ministros puede adoptar en cualquier momento un decreto acerca del registro de los proveedores de Internet y de los medios digitales.

El analista político Viktor Martinovich piensa que el rigor con que la ley sea aplicada en el futuro dependerá de las relaciones con Rusia y con Occidente, especialmente con la UE. “Si obtenemos un crédito de 2.000 millones de dólares y el precio del gas se está en 160 dólares por 1.000 metros cúbicos, los aspectos más odiosos de la ley entrarán en vigor. Por tanto, si gobierno ruso deniega el crédito y nos vende el gas a un precio relativamente alto, Minsk tendrá que trabajar más sus relaciones con la Unión Europea, que favorecerán indirectamente las condiciones de trabajo de los periodistas en Bielorrusia”.

Martinovich también piensa que, aún sin la ley, las autoridades disponen de varios instrumentos para dificultar el trabajo de los periodistas y para cerrar ciertas páginas web. En este momento sólo diez periódicos de temática social y política con un circulación de unos mil ejemplares han sobrevivido en el país. Están sometidos a un bloqueo informativo y económico. Bielorrusia ocupaba el puesto 151 en el ránking de la libertad de prensa en 169 países que elaboró Reporteros Sin Fronteras en 2007. Para la organización Freedom House, continúa siendo un país “no libre” y lo coloca en el puesto 186, de 195, en libertad de prensa.

Rusia no retira su ejército de Georgia (resumen de prensa)

                                          (Consulte el mapa de la región)

·El ejército ruso continua destruyendo infraestructura en Georgia sin dar señales de retirarse

·Rusia desplaza misiles de corto alcance a Osetia del Sur

·Cuatro periodistas han muerto cubriendo el conflicto

·EE.UU. endurece su lenguaje para referirse a Rusia

El gobierno ruso aseguró durante el día de ayer que sus tropas se estaban retirando de Georgia. Los informes sobre el terreno probaron que mentía. Varias unidades de infantería mecanizada han recorrido las carreteras del país y se han han dado la vuelta al alcanzar controles de la policía georgiana. En todos, salvo en Digoeti, en la carretera que une Gori con Tbilisi, donde tras una discusión entre el comandante ruso y el oficial a cargo del control georgiano que ha incluido llamadas al móvil de sus superiores, los blindados han aplastado los coches de la policía georgiana que bloqueaban la carretera. La policía protegía el acceso a una serie de aldeas de población mixta osetia y georgiana, formalmente en territorio osetio. Los reporteros afirman que en los blindados rusos viajaban combatientes irregulares.

Hasta cuatro explosiones escucharon los reporteros de la agencia AFP junto a la base georgiana de Senaki, al oeste del país, cerca de la costa, al ser reocupada ayer por el ejército ruso. Fuentes del gobierno georgiano temen que provengan de la destrucción de depósitos de municiones y de la misma base. Georgia acusó también a los rusos de estar minando el país y de haber enviado varias unidades desde la céntrica ciudad de Jachuri.

Por otra parte, el ejército ruso impidió ayer acceder a Osetia del Sur al Comité Internacional de la Cruz Roja. La OSCE también informó de que las autoridades rusas no habían permitido todavía el envío de 100 observadores militares más de la organización a la zona, hasta no tener perfectamente delimitada la misión que llevarían a cabo.

Una fuente anónima del departamento de Defensa de EE.UU. citada por varios medios señaló que el ejército ruso estaba moviendo misiles de corto alcance a Osetia del Sur. EE.UU. cree que se trata de misiles SS-21, con capacidad para transportar cabezas nucleares tácticas (de baja potencia, a escala nuclear), de fragmentación o armas químicas. Tienen un alcance de entre 90 y 120 kilómtros, lo cual coloca a Tbilisi bajo su alcance, y fuentes de inteligencia piensan que fueron empleados en la masacre en el mercado central de Grozny el 21 de octubre de 1999, durante la Segunda Guerra de Chechenia, donde mataron a 143 personas que también eran ciudadanos rusos.

Por otra parte, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, declaró que ejército ruso ha superado la crisis que padeció durante los años ’90 durante una arenga a soldados del 58 Ejército en la ciudad de Vladikavkaz, fronteriza con Osetia del Sur. “Las fuerza armadas han superado la crisis de los ’90 y están totalmente preparadas para desempeñar cualquier operación de mantenimiento de la paz”, afirmó el presidente en la entrega de medallas a 30 soldados que tomaron parte en los combates en Georgia.

Los asesores militares norteamericanos presentes en Georgia han declarado que el ejército georgiano no estaba listo para entrar en combate. Han reconocido que aunque sobre el papel su misión era entrenar a los georgianos para las operaciones en Irak, debían, en un sentido más amplio lograr un ejército fiable en un país aliado al sur de Rusia. Describen una situación en la que el ejército georgiano todavía tenía que sacudirse vicios del ejército soviético, como el hecho de que los soldados no tuvieran iniciativa alguna.

En la declaración más dura desde que comenzó la crisis, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, ha afirmado que “vamos a negarle a Rusia unos objetivos estratégicos que son claramente el sabotaje de la democracia georgiana, utilizar su maquinaria militar para dañar y en algunos casos destruir la infraestructura georgiana e intentar debilitar al estado georgiano”. De camino a Bruselas, donde hoy se reunirá de urgencia con los ministros de Exteriores de la OTAN para analizar la situación en Georgia, se ha referido también a la reanudación de los vuelos de los bombarderos estratégicos rusos que han sido vistos a lo largo del año patrullando por el Pacífico e incluso en el espacio aéreo británico. “Es un juego muy peligroso, y tal vez uno que los rusos quieran reconsiderar”, ha advertido.

El presidente surosetio firmó el domingo un decreto disolviendo el gobierno, según informamos ayer. Hemos sabido que también firmó otro declarando el estado de emergencia en la zona y asumiendo todos los poderes.

El ayuntamiento de Moscú financiará con 100 millones de dólares la construcción de un barrio residencial en la capital surosetia, Tsjinvali, que albergará a 3.000 personas, mayoritariamente funcionarios del gobierno surosetio, según informa hoy en Moscow Times. Se llamará el Barrio Moscovita y ocupará unos 70.000 metros cuadrados. El gobierno ruso ha afirmado que invertirá hasta 400 millones de dólares en la reconstrucción de Osetia del Sur. Por su parte, las autoridades georgianas esperan recibir hasta 40 vuelos con ayuda humanitaria de EE.UU. en los próximos diez días.

PR Noticias informa de la muerte de cuatro compañeros periodistas en el conflicto y resume las condiciones de trabajo en la zona.

Breves

Rusia: La edición de San Petersburgo de la revista Novaya Gazeta ha sido acusada de incitar al odio étnico contra los georgianos por citar en una información las declaraciones del grupo racista Movimiento Contra la Inmigración Ilegal. El Servicio Federal de Inspección de Medios de Comunicación ha dado un aviso a la publicación. Si recibe otro en menos de un año, el caso pasaría a los tribunales y el diario podría ser cerrado. Novaya Gazeta ha destacado por un periodismo investigativo molesto para las autoridades. En noviembre, la presión de las autoridades llevó al cierre de su edición en la región de Samara. La periodista asesinada en Moscú, Anna Politkovskaya, trabajaba para Novaya Gazeta.

Polonia: EE.UU. y Polonia firmaron ayer el acuerdo para la instalación de 10 misiles integrados en la defensa antimisil de Washington. A cambio, el ejército polaco recibirá una batería de 96 misiles antimisil Patriot para su defensa antiaérea, colaboración de EE.UU. para la modernización de sus fuerzas armadas y la promesa de auxilio norteamericano si Polonia resultara atacada.

Bielorrusia: El presidente de la Comisión Electoral de Bielorrusia explicó ayer que el disidente Alexander Kozulin no podrá presentarse a las elecciones legislativas por tener antecedentes penales, ya que fue encarcelado por participar en las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales en Bielorrusia en 2006. Kozulin dará una rueda de prensa mañana para explicar sus intenciones, pero ha pedido a las autoridades que limpien su expediente y liberen a dos compañeros que siguen encarcelados. La Unión Europea ha pedido la liberación de todos los presos políticos en Bielorrusia.

Rusia cuestiona la integridad territorial de Georgia (resumen de prensa)

En el transcurso de una reunión inesperada entre los líderes de los dos territorios separatistas georgianos y el presidente ruso Dimitri Medvedev que tuvo lugar ayer, el ministro de Asuntos Exteriores, Sergéi Lavrov, declaró que “uno puede olvidarse de cualquier conversación sobre la integridad territorial georgiana porque, creo, es imposible convencer a Abjazia y Osetia del Sur para que acepten la lógica de que pueden ser forzados a integrarse en el estado georgiano”. La portavoz de la Casa Blanca Dani Perino reafirmó el compromiso de EE.UU. con la intergridad territorial georgiana y prefirió ignorar el comentario de Lavrov.

KommersantDurante la reunión con Medvedev, los líderes separatistas firmaron el acuerdo que Sarkozy logró que tanto rusos como georgianos aceptaran (pero no que firmaran, al menos en el caso georgiano y no ha habido informaciones acerca de la firma rusa). Tras la reunión, el presidente ruso afirmó: “Por favor, recuerden que la posición de Rusia no ha cambiado. Apoyaremos cualquier decisión tomada por los pueblos de Osetia del Sur y Abjazia… y no sólo les apoyamos, sino que seremos sus garantes tanto en el Cáucaso como a lo largo del mundo”.

Por otra parte, el ejército ruso ha comenzado a recoger pruebas para la investigación sobre un posible genocidio cometido por los georgianos contra los osetios al bombardear Tsjinvali. Afirman que 1.600 personas murieron en los bombardeos georgianos, cifra que no ha podido ser confirmada todavía por ninguna fuente independiente.

Mientras las organizaciones juveniles cercanas al partido de Putin, Rusia Unida, celebraron una vigilia en Moscú para honrar a los muertos surosetios el miércoles por la noche, la televisión rusa mostraba a un prisionero de guerra georgiano afirmando que Saakashvili le ha obligado a participar en una guerra a la que él no quería ir, que él no era voluntario sino leva. De ser cierto, podría suponer una violación del artículo 13 de la Convención de Ginebra, sobre el trato debido a los prisioneros de guerra.

El diario ruso Kommersant informaba que la compañía gasista estatal rusa, Gazprom, ha sido la primera en ofrecer, ayer, la compra de gas a Azerbayán, país vecino a Georgia que comenzará pronto a exportar gas del Mar Caspio. Georgia es parte del proyecto Europeo para traer gas del Caspio a través del gasoducto Nabucco, al que nos referiremos en el futuro.

La situación en Georgia

Las informaciones relativas a la retirada de los rusos de la estratégica ciudad de Gori eran contradictorias a lo largo del día de ayer. El propio ministerio del Interior georgiano había anunciado de madrugada que los rusos entregarían la ciudad a la policía a lo largo del jueves, para alertar a primera hora de la tarde de que no era así. Un general ruso fue citado el martes diciendo que al menos tardarían dos días en retirarse.

Gori está situada en el corazón de Georgia. Si tomamos un mapa del país, como éste, podemos ver que la ciudad está situada en el único valle que atraviesa el país de Este a Oeste, lo demás es montaña o meseta de acceso complicado. Más aún, la vía férrea principal queda cortada, así como la carretera más utilizada, sin el control de Gori.

Han surgido informaciones acerca de explosiones, posiblemente de mortero, durante una posible retirada de las tropas rusas. El NYT ha publicado una excelente crónica relatando el ambiente entre los soldados rusos en Gori. Recoge más detalles acerca del saqueo de las milicias de voluntarios y mercenarios del Cáucaso Norte y concluye con la captura de dos georgianos con placas de identificación del ministerio de Defensa georgiano: “(…) ‘Por favor, déjenos ir’, dijo uno de los hombres de pie ante el oficial con las manos en la nuca. ‘No’, respondió, ‘¿Para que vuelvas a disparar a mis hombres?’ El georgiano dijo: ‘¿Cómo voy a alimentar a mi mujer e hijos?’ El oficial dijo que los hombres serían entregados a las autoridades de en Vladikavkaz [Osetia del Norte, territorio ruso], justo al otro lado de la frontera, y que probablemente los intercambiarían por prisioneros osetios”.

En relación a los saqueos, el ministerio del Interior georgiano ha abierto una línea de denuncia para informar sobre saqueos, secuestros o civiles retenidos en zona de combate. En la madrugada de ayer, aterrizó un avión de transporte pesado de EE.UU. en el aeropuerto de Tbilisi con ayuda humanitaria.

El antiguo diario satírico eXile, que ha tenido que salir de Rusia ante el acoso del gobierno, ha publicado un reportaje fotográfico sobre el ambiente en las zonas de Tsjinvali y Gori.

ELPAÍS.com ha celebrado dos encuentros digitales con el embajador de Georgia en España, Zurab Pololikashvili, y el agregado de negocios de la embajada rusa, Alexander V. Surikov.

Bielorrusia y la libertad de prensa

En Bielorrusia, el presidente Alexander Lukashenko ha firmado una nueva ley de prensa draconiana que equipara los medios digitales a los escritos, permite el cierre de un medio por faltas menores e impide a los medios locales recibir financiación extranjera. Reporteros sin Fronteras, entre otros, ha protestado contra la nueva ley, que será objeto de análisis en La mirada al Este.

Según la carta que el director del Comité para la protección de los periodistas (CPJ) envió en su día a Lukashenko, la ley otorga la capacidad a los órganos del estado para suspender o cerrar cualquier medio si encuentran sus contenidos poco precisos, difamatorios, que “no corresponden con la realidad” o que “amenazan los intereses del estado o el público”. La ley la interpretación de estos términos en manos de los funcionarios públicos.

La misma ley requiere que todos los medios se registren con las autoridades tras cada cambio en su dirección, nombre o equipo editorial. Es obligatorio que todos los medios se registren al año de entrada en vigor de la ley. El CPJ considera esto un instrumento para denegar la licencia a cualquier medio. La violación de cualquier aspecto de la nueva ley es considerado delito, no falta, con las consecuencias penales que esto conlleva.

Al hecho de que la ley permitirá al estado restringir el acceso a la información por Internet, las autoridades han avisado repetidamente a los dueños de los cibercafés del país de que la publicación de contenidos subversivos desde sus establecimientos será también responsabilidad suya, llegando a amenazarles con el cierre. De este modo, crean un actitud vigilante entre los mismos dueños de los cibercafés sobre sus clientes.